
La actividad de las pequeñas y medianas empresas en Misiones continúa atravesando un escenario complejo, marcado por la profundización de la crisis económica y un creciente peso de la carga fiscal sobre el desempeño cotidiano de los distintos sectores productivos. Así lo refleja el relevamiento mensual realizado por la Comisión de Comercio y Servicios de la Confederación Económica de Misiones (CEM), correspondiente a febrero de 2026.
El INFORME evidencia un clima generalizado de estancamiento en la actividad. La mayoría de los empresarios consultados describe el movimiento económico como apenas “regular”, consolidando una tendencia que se repite desde meses anteriores y que refleja la dificultad para recuperar niveles sostenidos de dinamismo.
Uno de los rasgos más claros de este contexto es la cautela extrema en materia de empleo. Las empresas optan mayoritariamente por sostener sus plantillas sin realizar incorporaciones ni desvinculaciones, lo que da cuenta de la incertidumbre que atraviesa al sector. En este marco, contratar personal se presenta como una decisión de alto riesgo, atravesada por el peso de los costos laborales, la inestabilidad macroeconómica y la creciente conflictividad potencial asociada a lo laboral.
Entre las principales variables que explican este escenario, la presión tributaria se posiciona como el factor más determinante. Tanto a nivel nacional como provincial, los empresarios coinciden en señalar la carga impositiva como uno de los principales obstáculos para sostener la actividad. A esto se suman los elevados costos laborales y el impacto de la recesión, que restringe el consumo y limita las posibilidades de crecimiento.
La falta de acceso al financiamiento aparece, además, como una preocupación en aumento. Cada vez más empresas identifican este factor como una traba estructural para el desarrollo de sus actividades, en un contexto donde la liquidez se vuelve clave para sostener operaciones y afrontar obligaciones corrientes.
En el plano local, las dificultades se profundizan con problemáticas específicas como la informalidad y la competencia desleal, que distorsionan el funcionamiento del mercado. A ello se agregan las tasas e impuestos municipales, la burocracia administrativa y las limitaciones en infraestructura, que incrementan los costos operativos y afectan la competitividad de las pymes.
El deterioro del contexto también se refleja en las expectativas empresariales. Predomina una mirada de incertidumbre respecto al futuro inmediato, tanto a nivel nacional como provincial, con una percepción mayoritariamente negativa sobre las posibilidades de crecimiento en el corto plazo.
A su vez, la dinámica de precios continúa siendo un factor de presión constante, con aumentos generalizados que impactan tanto en los costos como en el poder adquisitivo de los consumidores. Este escenario repercute directamente en la cadena de pagos, donde se observa un incremento en la mora de los clientes y una mayor frecuencia de instrumentos rechazados, evidenciando tensiones crecientes en la liquidez del sistema.
En conjunto, los resultados del relevamiento configuran un panorama desafiante para el entramado pyme de Misiones, donde la combinación de alta presión fiscal, retracción económica, dificultades de financiamiento y distorsiones del mercado condiciona las posibilidades de recuperación y crecimiento del sector.
Fuente de informe: CEM