
En el hotel Julio César de la ciudad de Posadas se desarrolló un encuentro de trabajo con la presencia de diferentes actores de la comunidad agropecuaria, productores, instituciones y dirigentes entre otros.
Expusieron sus análisis Alfredo Gruber (de la empresa Don Guillermo SRL, empresario foresto – industrial y productor agropecuario, e histórico referente en la zona norte de Misiones), Rafael Scherer (de la firma Pindó SA, empresario, productor agropecuario, ingeniero agrónomo, doctor en ciencias agrarias), Julia Morais Paim (secretaria de Agricultura de la localidad de Santo Antônio do Sudoeste (del Estado de Paraná), funcionaria que ponderó el rol del Estado a la hora de planificar la actividad económica y promover políticas que potenciaron la productividad de la chacra; y Alan Neimaier (secretario de Agricultura de Bela Vista da Caroba).
Asistieron al evento el presidente de la CEM y de APICOFOM, Guillermo Fachinelo; Gabriel Montiel; Gerardo Díaz Beltrán; empresarios y referentes de los sectores productivos en general, y numerosa cantidad de legisladores y dirigentes políticos del arco opositor a la actual gestión provincial.


Presentación de “Misiones Productiva”
Al inicio del evento, el moderador de la jornada -Carlos Vedoya Recio, periodista especializado en agro- explicó que la propuesta es abrir “un laboratorio de ideas, una convocatoria para decir y para hacer, para actuar y transformar. Valores como agroindustria, empleo joven y arraigo y proyección internacional son los pilares de una Misiones que produce desde adentro y desde la tierra para todo el mundo”.
Definió la agroindustria como “estratégica para fortalecer la economía, porque Misiones necesita producir lo que consume”, e indicó que “esta red promueve la expansión del maíz, de la soja, pero también, del poroto como oleaginosa, que sostiene localidades enteras, volver a pensar en el trigo junto con el desarrollo de otras cadenas, como la avícola, la ovina, la bovina, la porcina; y la producción de proteínas de carne, tan en boga en estos tiempos y, paradójicamente, con tanta escasez en el mundo, y por supuesto la madera, otra de las cadenas centrales, con todo lo que incluye el clúster forestal industrial”.
“El segundo eje, el arraigo rural, se traduce en oportunidades reales para nuestros jóvenes, pero con la libertad de elegir quedarse a cuidar la chacra o elegir emigrar para crecer si se da esa oportunidad. Diferente -subrayó- es el éxodo rural, que lejos de ser una oportunidad y una elección, es una consecuencia sentirse obligados. Misiones Productiva promueve pensar en los jóvenes y a partir de allí incorporarlos en una nueva matriz agropecuaria, agro-energética, que lo sostengan a partir de los oficios de base que van a hacer falta y que están haciendo falta en nuestras localidades”.
Finalmente, se hizo mención al tercer eje, la producción internacional de Misiones, convocando a mirar a los vecinos de Paraguay y de Brasil. “Tenemos que ver a nuestros vecinos con sus superficies y sus rindes, el aprovechamiento eficiente de la tierra disponible”. Se instó a conocer cómo se desarrollaron para llegar a su actualidad, aprender y tomar esos ejemplos y llevarlos a la práctica.
“Pensar en estas respuestas nos pueden brindar la oportunidad concreta de fortalecer la inserción internacional de Misiones, especialmente en mercados emergentes. Esa es la misión de este encuentro de Misiones Productiva y todos quienes están llevándola adelante: consolidar mercados, generar divisas y reordenar transiciones si hace falta, pero con todos los productores adentro. Eso es vital”, sentenció.


“Estamos de acuerdo con la ecología, pero a nuestra manera”
A la hora de exponer su análisis en el marco del evento “Misiones Productiva”, Alfredo Gruber centró su discurso en la necesidad de “entender que la provincia enfrenta una serie de limitaciones estructurales que frenan su desarrollo debido a la burocracia, la presión estatal y la falta de políticas que acompañen al sector”.
Tras asegurar que “provengo de una familia que vivía de una chacra de 12,5 hectáreas, sin ayuda del Estado, y creo que ese contexto nos ayudó a fortalecernos”, en contraposición con el escenario actual; Gruber afirmó “uno de los grandes problemas que enfrentamos los productores es el estatus quo burocrático en el que estamos. Para todo hay que pedir permiso, todo está prohibido y todo tarda meses o años. Existen funcionarios que se apoderan de nuestra empresa o propiedades diciendo lo que tenemos o debemos hacer”.
El productor también se refirió a las políticas ambientales, al señalar que “el ambientalismo debe ir acompañado de la producción y la sostenibilidad”, aunque advirtió sobre lo que considera excesos regulatorios. Como ejemplo, mencionó la fallida ley de promoción de bioinsumos, donde “se encontraba infiltrada la prohibición del uso del glifosato, una herramienta fundamental para la producción misionera”.
En ese sentido, destacó que la presión de los productores permitió “prorrogar esa prohibición por tiempo indefinido”, aunque alertó sobre nuevas restricciones, como el decreto que prohíbe la quema programada durante todo 2026, a la que considera “otra herramienta fundamental para los productores”.
“El colono es quien más ama su tierra. Estamos de acuerdo con la ecología, pero a nuestra manera, no que un burócrata de Posadas me diga cómo hacerlo”, aseveró; y manifestó su
preocupación por posibles negociaciones vinculadas a bonos de carbono: “Es inadmisible hacerlo sin autorización o consenso de los propietarios privados”.
Luego, en el plano económico, reclamó reformas profundas a nivel nacional y provincial, entre ellas “bajar el IVA del 21 al 10%, reducir drásticamente el gasto público, acceso a créditos con tasas internacionales y plazos de 6 a 10 años, agilización de trámites y reducción del plantel estatal”.
Finalmente, recomendó cuidar los yerbales porque “va a haber una recuperación, este producto va a volver a valer”, aunque consideró que “habría que reconvertir las explotaciones menos productivas hacia cultivos como maíz, girasol o soja; adoptar esquemas asociativos, “es cuestión de juntarse en cooperativas o sociedades anónimas”, y sentenció su presentación asegurando que “sabemos que todo esto es difícil, pero no hay otra. Si no lo hacen ahora, lo tendrá que hacer el próximo gobierno”.


“Es urgente bajar regulaciones e impuestos y costos distorsivos”
Por su parte, Rafael Scherer desarrolló su presentación analizando la situación económica y productiva de Argentina abordando tres niveles: nacional, provincial y municipal, enfocándose en la competitividad y eficiencia.
En el primer caso, consideró que “si el modelo actual se consolida, habrá un proceso de adaptación inevitable que ya están sufriendo muchas empresas. Es necesario revisar costos y productividad, lo cual es difícil de hacer rápidamente en empresas medianas o grandes. Se deben cuestionar paradigmas productivos, ya que lo que antes se consideraba un error (como la agricultura intensiva tradicional) ahora se entiende que cada uno actúa según su contexto. Las empresas están reconvirtiendo o cerrando actividades no viables y buscando nuevas alternativas de producción. Se necesita una menor presión fiscal (impuestos como ganancias, cargas sociales, bienes personales) y reglas claras que no cambien constantemente. La ley laboral actual es insuficiente. Se requieren reformas culturales más rápidas, ya que el ingreso fiscal, aunque es un logro, no es suficiente para el crecimiento a largo plazo. Es urgente bajar regulaciones e impuestos y costos distorsivos.
Luego, en el plano provincial, afirmó que “la situación es más compleja para las empresas del sector. El modelo ‘misionerista’ de altos impuestos y mucha presencia estatal en la economía está sufriendo una crisis. El Estado ha sido el actor principal de una economía ‘pobrista’ que no ha crecido lo suficiente y siempre ha estado ligada al estado. Es necesario achicar un Estado que ha crecido más de lo que la sociedad puede soportar, especialmente ahora que el superávit fiscal de la Nación no se negocia. Los principales puntos para revisar son el esquema de Ingresos Brutos (considerado uno de los peores y más distorsivos, con Misiones ranqueada como la provincia que más debe a los contribuyentes por anticipos de este impuesto), el impuesto a los sellos, y la calidad del gasto público (ejemplos de posibles mejoras incluyen Vialidad Provincial, gasto de la Legislatura, EMSA, Agua de las Misiones, Parque Tecnológico, y la necesidad de 15 ministerios)”.
Sostuvo además que habría que “tocar ‘vacas sagradas’ de la Renovación para adaptarse a la nueva realidad, como la aduana paralela y el intervencionismo misionerista”; plantear el debate sobre la construcción de la represa de Corpus “no solo por energía y trabajo, sino también para hacer el río Paraná más navegable y permitir más puertos, descomprimiendo la Ruta 12”; y criticó la regulación de precios del InfoPro, la creación de leyes y registros complejos que representan “un exceso regulatorio” y el tamaño del Estado.
Finalmente, a la hora de hacer mención al nivel municipal, Scherer aseguró que “los municipios presentan muchos problemas. Imponen tasas inentendibles que en algunos casos han aumentado por encima de la inflación”. Mencionó el caso del municipio de Colonia Delicia, “donde las tasas retributivas de la propiedad rural aumentaron entre 300% y 590% en dos años, mientras el IPC solo subió 144%, y el municipio no mantiene el camino principal”.
“Cuando los municipios no prestan servicios y cambian las reglas de juego constantemente (como la tasa ecoturística en el municipio de Wanda), se desincentiva la inversión”, y reclamó mejorar “la eficiencia en la forma de trabajo del personal de los municipios en general, donde los que manejan los municipios deberían lograr que su gente sea más productiva”.