“La construcción con madera debería ser un eje central de los gobiernos provinciales y nacionales para recuperar un ritmo sostenido en la producción forestal”

9 junio, 2023

Así lo planteó el presidente de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), miembro de la AMAYADAP y directivo de la empresa COAMA Sud América (Eldorado), Román Queiroz, en una entrevista con ArgentinaForestal.com

El directivo consideró una señal de “retroceso” para la provincia de Misiones la paralización de la mayor fábrica industrializada de Viviendas de Madera instalada en el Parque Industrial Posadas. Sobre la crisis de mercado y el complejo escenario de la industria también se expresaron Cristian Gruber, Abel Gauto Fechner y Guillermo Fachinello. 

Fuente: Patricia Escobar – Argentina Forestal

MISIONES (9/6/2023).- “Mientras que no sea un eje central para los gobiernos provinciales y nacionales  promocionar la construcción con madera y fomentar el mayor uso de materiales de madera en los planes habitacionales, no se logrará que la industria forestal en el país mantenga un ritmo sostenido de producción forestal”, sostuvo el empresario Román Queiroz, ante la noticia de la paralización hace dos semanas de la moderna fábrica industrializada de viviendas de madera en Posadas, consecuencia de las postergaciones de licitaciones públicas desde el Gobierno Nacional para el cupo de planes habitaciones con un porcentaje de casas de madera sustentables.

“Hay un alto déficit habitacional en el país, y el sector puede dar respuesta a este problema en la Argentina desde Misiones, además que hay una ley vigente de un cupo para incorporar en un 10% en los planes de viviendas las casas de madera que no se está cumpliendo. Al no contar con el llamado a licitación, no hay posibilidad de planificar los próximos meses de actividad. Es preocupante la paralización de la fábrica, sin dudas”, dijo Queiroz en una entrevista con este medio.

Por otro lado, aclaró que en Misiones el gobierno provincial anunció en mayo que habrá este año una construcción de 5.000 a 6.000 viviendas, “pero su instrumentación tiene su demora en el proceso de la administración pública hasta que llegue el llamado a licitación y aún no se sabe cuánto impactará de este plan al uso de materiales de maderera (casas, techos, aberturas, muebles, etc), por lo tanto, las empresas deben planificar como seguir los próximos meses”, dijo.

En el caso de la fábrica de viviendas industrializadas, hay unas 25 personas que trabajan en la misma en forma permanente, pero que fueron reubicadas en las empresas que conforman la sociedad, hasta tanto se vuelva a operar, precisó el presidente de APICOFOM, Guillermo Fachinello, quien confirmó la noticia este lunes.

Al respecto, Queiroz agregó que “si bien el plantel del personal de la fábrica pareciera que no es mucho, por un lado todas ellas son personas calificadas para la operación de la moderna fábrica, formadas y capacitadas para su funcionamiento. Por otro lado, esta parada afecta a toda la cadena porque su abastecimiento depende de aserraderos de la zona, como también moviliza el transporte, carpintería de obras, entre otros segmentos que hacen a la cadena de valor de la foresto-industria. Es un impacto que se paralice la fábrica, y es lo que venimos hablando sobre la baja demanda y la crisis que repercute en este sector y que intentamos en diálogo permanente con el gobierno de Misiones poder superarlo”, respondió Queiroz en diálogo con ArgentinaForestal.com

El empresario también se refirió al panorama del sector foresto-industrial que asevera, sigue transitando un escenario complejo que requiere de un trabajo conjunto con el Estado tanto provincial y nacional para paliar la situación económica.

“Estamos en diálogo permanente con el gobernador Oscar Herrera Ahuad, recientemente hicimos un viaje a Estados Unidos para abrir nuevos mercados para la foresto-industria y mercados de carbono. Desde que decidimos tanto en FAIMA como en las cámaras de la provincia salir a comunicar nuestra realidad, fue con el objetivo de prevenir sobre las consecuencias que ante el cambio de escenario del mercado internacional y las bajas progresivas en el mercado interno, afectaría a las empresas estos meses del 2023.  Y digo, nos afecta, porque desde diciembre a la fecha se está trabajando en menos turnos, y se está haciendo un gran esfuerzo en las empresas para no despedir personal”, planteó.

Agregó que “al propio industrial le cuesta el doble incorporar personal de oficio, tampoco queremos despedir gente. Pero muchas veces las condiciones llevan a que se den casos de despidos”, dijo el dirigente empresario.

“En estos momentos, y como lo marcamos hace unos meses en una conferencia de prensa que tuvimos en la FAIMA, se está atravesando meses complejos por la baja demanda de productos madereros. Es real que después de la pandemia por COVID-19 el sector se recuperó bastante, empresas que antes no exportaban, lo hicieron; los mercados internacionales duplicaron prácticamente sus importaciones desde Argentina; los precios de los productos forestales subieron en dólares, muchas industrias empezaron a incorporar personal o ampliar un turno y el mercado interno también empezó a funcionar muy bien. Y nunca negamos tampoco que haya empresas que estén realizando inversiones en equipamiento, maquinarias o mejoras de procesos. Pero también es real que el escenario cambió, estas inversiones iniciaron en 2021-2022 y lo que salimos a decir hace unos meses es que necesitamos apoyo para poder enfrentar este año las dificultades que sabíamos sería de crisis porque al no haber mercado externo, la economía argentina es compleja”, dijo.

Explicó que la industria de la madera es de largo plazo, y siempre que se presentan oportunidades que permitan la inversión. el empresario de la madera, invierte. “En mi caso particular, en mi empresa también hemos aprovechado el contexto cambiario y compramos maquinaria que aún no las instalamos, pero son procesos que uno como empresario espera el momento adecuado, acomoda sus números porque este es un negocio muy competitivo. De igual forma, son pocas las empresas que están en condiciones de hacerlo, porque no todas tienen posibilidades de apalancarse en el financiamiento  de los bancos, para acceder a los créditos que se requieren para la inversión que se necesita. Hay inversiones “hormigas”, esas que vienen realizándose con mucho esfuerzo en estos últimos  años, no es de ahora que surgen en las PyMEs los planes de inversión”, dijo en relación a los proyectos que llevan adelante una veintena empresas socias de la AMAYADAP como Laharrague Chodorge, Toll Maderas, Establecimiento Don Guillermo, Pindo SA, COAMA Sud América, entre otras que en la actualidad ocupan espacio en la prensa misionera.

En el sector foresto-industrial, como en otras actividades agroindustriales, a pesar de luchar contra los vaivenes de la macroeconomía argentina y las trabas para crecer en la actividad privada por la inestabilidad permanente, vienen de varios años en un proceso de inversión frente a las oportunidades que se generan por el tipo de cambio y medidas de apoyo de la gestión pública que acompaña al sector a transitar este proceso, ya que la reconoce como la principal actividad económica de la provincia y la de mayor liderazgo en toda la cadena de valor a nivel país, desde la genética a la construcción de viviendas, con plantas de celulosa y papel, tableros y bioenergía, cuando otras provincias aún no lograron desarrollarse con el valor agregado.

“Hay industrias que han incorporado equipos, mejoras tecnológicas, secaderos, se han importado maquinarias a pesar de las restricciones. Pero desde octubre de 2022 a la fecha, y esto lo planteamos en todos los espacios que tenemos diálogo, los precios internacionales cayeron a los valores similares a los pre-pandemia y las grandes industrias -que habían incorporado mucha mano de obra para producir- no han reducido su personal, siguieron produciendo y volcaron todo el aumento de su producción al mercado interno. Y las PyMEs que exportaban también. Y esta sobreoferta con la baja demanda nacional hace que la situación sea compleja”, detalló Queiroz.

Respecto al mercado interno, dijo que está en baja. “No podría dar porcentajes, pero es lo que vemos en el día a día con nuestras ventas. Al tener más oferta, esto también lleva a la baja los precios. Los galpones llenos los tenemos no por estar stockeando para exportar cuando “cambie” el escenario, esto es porque lo que producimos no está circulando, no se está vendiendo. Por ende, obviamente si en la Argentina no se exporta en los mismos volúmenes de madera de hace meses atrás o como en los años de pandemia, habrá mucha más oferta que demanda en el mercado interno, y por eso es que salimos a pedir al Estado (nacional y provinciales) a impulsar a la reactivación, donde la construcción de viviendas de madera o el mayor uso de la madera es una alternativa ya que tracciona a toda la cadena productiva del sector”, remarcó el presidente de FAIMA.

En este contexto, sostuvo que preocupa la noticia de que la fábrica de viviendas industrializas con madera más importantes del país esté paralizada en Misiones. “Es un retroceso enorme para la foresto-industria de la provincia. No hay demanda en el ámbito privado en grandes volúmenes y tampoco salieron las licitaciones públicas que se habían comprometido para incorporar en los planes habitaciones las casas de madera o con más uso de madera. La fábrica de Posadas para su funcionamiento se abastece de madera de muchos lugares del interior de Misiones, da empleo a 25 personas pero tracciona la actividad tanto de aserraderos, transporte, servicios, mano de obra. Como provincia líder en construcción de viviendas de madera que estamos intentando lograr proyectos fuera de Misiones, tanto en otras provincias como también exportar, esto es una muestra más que hay mucho por hacer para enfrentar esta crisis que es real, más allá que algunas empresas socias de la AMAYADAP estén invirtiendo”, planteó el empresario misionero.

Consideró, además, que es “una falta de respeto decir livianamente que la industria de la madera está bien cuando los propios actores estamos diariamente en reuniones viendo como podemos hacer frente a la crisis financiera que tenemos muchas empresas. Habrá sí una veintena de proyectos de inversión en marcha, y serán otras 30 empresas las que hoy seguirán exportando en Misiones. En buena hora que así sea, pero somos más de 600 aserraderos PyMEs en la provincia, en un 90% lidiando con el mercado interno, con demoras en los pagos, con cheques a 90 días, con aumentos de salarios, con costos logísticos. Solo pedimos que estudien la situación y que nos apoyen con medidas para poder enfrentar y superar estos momentos, que en nuestro negocio es así, ciclos de altas y bajas, pero en la macro, se complica la situación, y es crítica, quieran escucharlo o no. Esa es nuestra realidad”, remarcó.

Para fines del  primer semestre de 2023 se podrán conocer las estadísticas oficiales del INDEC, pero desde la Secretaría de Agricultura de la Nación y el Ministerio del Agro y Producción de Misiones, se encuentran trabajando en la elaboración de datos para conocer con números la evolución de los mercados de productos forestales, pedido que también surgió de la FAIMA en el 143° Congreso Maderero realizado en la provincia de Santiago del Estero.

El dólar diferencial con bajo impacto en la madera

Sobre el beneficio del programa nacional para exportadores, con el dólar diferencial a $300 que alcanzo a la madera, Queiroz sostuvo que aún tiene bajo impacto en el sector en general porque fueron pocas las empresas que lograron operar con este cambio. “Desde que se anunció la medida hasta a que se puso en marcha, pasó un mes. No podemos aun medir su impacto porque tampoco son muchas las empresas que exportan que lograron superar los requerimientos, o porque no veían conveniente para su empresa ingresar al sistema. Todo lleva su proceso, es una ayuda y se logró por medio del apoyo y gestión del gobernador de Misiones que insistió para que nos alcance, pero aún se necesitan de otras medidas de fondo en el país para reactivar a la foresto-industria, y una de ellas, es promover la construcción con madera”, puntualizó el empresario.

Para que se entienda el problema de la exportación y el dolar diferencial tan reclamado: “Es muy difícil con un dólar oficial a 230 pesos y un dólar paralelo que va de casi 500 -que son los que marcan los precios locales, por ejemplo de materia prima- poder exportar, para muchas empresas los números no cerraban, y no era competitivo seguir exportando”, dijo Queiroz.

El apoyo de los gobiernos provinciales, y después de una gestión de distintos organismos como FAIMA, se logró el dólar diferencial para los productos de madera a un dólar a 300 pesos, que generó la posibilidad de que algunos aserraderos puedan exportar mientras antes no lo podían hacer. Pero ante la inflación, ahora los madereros piden una actualización a un dólar a 400 pesos.

Las PyMEs misioneras enfrentan situaciones similares a otras industrias importantes que hay en Corrientes, Río Negro, Entre Ríos, Salta y otros partes del país. “Mientras la construcción de viviendas de madera no sea un eje central de los gobiernos provinciales y nacional, va a ser muy difícil que la industria forestal pueda sostener un ritmo parejo de producción”, planteó el presidente de FAIMA.

Queiróz sostuvo que el sector considera que el camino es impulsar la construcción de viviendas con madera. “Esto es importante, no solo por el déficit habitacional que hay en el país sino que toda la cadena de valor trabajará activamente, no son solamente los aserraderos, sino también la producción de muebles o la carpintería de obra, entre otros ítems”, insistió.

Cristian Gruber: “No hubo aún recuperación de precios internacionales y la demanda interna está deprimida”

También entrevistamos al ingeniero Cristian Gruber, del Establecimiento Don Guillermo en la localidad de Santiago de Liniers, quien lleva adelante en su empresa familiar las estrategias de desarrollo del negocio y la comercialización.

La familia Gruber sigue un proceso de inversión continuo que les permita sentar las bases para crecer a futuro. Es una PyME misionera con más de 47 años de trayectoria en el mercado, con alto grado de integración, fabrican e industrializan productos derivados de madera de reforestación de plantaciones de pino propias y de terceros para el mercado del mueble y la construcción, y comercializan tanto al mercado interno como externo.

Cuentan con un patrimonio de 6.400 hectáreas forestadas bajo manejo sustentable, de las cuales unas 2.400 están bajo sistemas combinados con ganadería; y conservan en forma voluntaria unas 10.800 hectáreas de bosques nativos, manteniendo la biodiversidad de la selva misionera.

Una de las inversiones en la foresto-industria que se menciona reiteradamente en los medios locales es la nueva planta de generación de energía de fuente de biomasa forestal de Don Guillermo, que si bien es una ampliación con reformas y modernización, lograrán con este proyecto incrementar la capacidad de producción para su autoconsumo ante el déficit del servicio eléctrico que sufren en la zona.

En 2022 decidieron avanzar en la inversión que ronda los 1,5 millones de dólares. La puesta en marcha estaba planificada para marzo de este año, pero los ajustes de las obras están demorados estos meses de 2023. Se instalaron las turbinas importadas y continúan con el proceso de construcción y todo el diseño del sistema eléctrico que implica el proyecto.

Requieren de financiamiento para continuar con la inversión y encontraron una posibilidad en la convocatoria de Licitación de Generación de Energía Renovable “RenMDI”, impulsado por la Secretaria de Energía de la Nación, presentando su proyecto para la licitación y posible venta a futuro a la red nacional de CAMMESA.

“A la fecha, hicimos los cambios de las turbinas, pero la realidad es que no sobra la plata, y estamos un poco demorados en nuestra planificación. Si logramos que nos aprueben la licitación del proyecto, podremos acceder al financiamiento para la compra de las calderas que necesitamos para continuar, y podremos vender el excedente de lo que generemos de energía a CAMMESA”, explicó Gruber.

El ingeniero indicó que el contexto económico afectó el proyecto. “Las restricciones a las importaciones siguen y afectan a la compra de insumos para la producción de determinados productos o equipos, o demoras en las entregas que son costos que hay que enfrentar; el dólar diferencial está ayudando a algunas empresas que exportan, pero no a todas. Es un paliativo que, además, también se debe cobrar todo lo vendido para agosto para que nos cierre el ciclo del beneficio. Son tiempos muy cortos. Entonces, ya no es tan competitivo el dólar a $300, la realidad es que hoy necesitamos que se actualice a un dólar a $400”, dijo.

Por otra lado, en el caso de su empresa, sienten la merma en la demanda interna. “La situación es compleja, con precios de los productos finales que van detrás de la inflación. Como todo el mundo, la gente tiene incertidumbre y piensa más a la hora de comprar. Tenemos en nuestro deposito también un sobrestock de madera, pero no estamos especulando y guardando, es producción que antes se exportaba y ahora tenemos que colocarla en el mercado nacional”, sostuvo el empresario.

Para el ingeniero, hay una percepción errada sobre la actividad forestal. “Se equivocan quienes piensan que los aserraderos se “stockean” para ganar a futuro, y siguen cortando. Eso es no entender ni saber del negocio de la madera, es decir pavadas, un sin sentido. Es un concepto errado del negocio forestal creer que por un dólar diferencial el sector ha solucionado algo de lo que la economía de este país está en desorden desde hace varios años, con una inflación de más de un 100%, con altos costos en todo lo que se les ocurra medir, donde la rentabilidad y la situación financiera es compleja para cualquiera que trabaje en el sector privado, no solo para la industria de la madera”, respondió.

Recordó, por otra parte, que las exportaciones que incrementaron en niveles récord en pandemia llegaron para oxigenar muchos años de pérdida de competitividad en la industria misionera. “Ahora, por la recesión global se enfrenta otra caída de los precios y órdenes de compra a la baja. Es una situación del mercado, que es parte del negocio a los que estamos en conocimiento de que puede suceder, pero no es algo que inventa el maderero para especular. La verdad es que no puedo decir que la actividad no está en crisis, porque no solo el sector sino que el país está en situación de crisis porque estamos insertos en un contexto macro que nos afecta. Aunque en mi empresa todos los días nos esforzamos por mantener la producción, por sostener el empleo, por ser más competitivos y por seguir invirtiendo para no quedarnos desactualizados ante nuestros competidores”, explicó el ingeniero.

“Todos los días hay que buscarle la vuelta a todos los problemas que se presentan. Por ello, no porque estamos en el mejor o peor momento económico vamos a dejar de invertir. Estamos atentos a las oportunidades, aunque sean en tiempos de crisis. Creo que si hay sentido común, todos estamos conscientes del país en el que vivimos y la economía que enfrentamos. La política actualmente habla para la tribuna y en un contexto de elecciones se dice a veces cualquier cosa en los medios de comunicación, que lamentablemente afecta a nuestra actividad porque no es veraz instalar que no hay una crítica situación económica y financiera, cuando la hay”, cuestionó Gruber.

Consideró, seguido, que los números de las empresas se ven afectados por las tasas de interés que están altísimas, la falta de propuestas accesibles de financiamiento para la PyMEs que requieren inversiones necesarias de recambio de equipos, ya no de nuevas apuestas o mayor capacidad de producción, sino de recambios de maquinas obsoletas. “Hoy somos una veintena de empresas madereras haciendo pequeñas inversiones, para lo que realmente querríamos hacer. Habría muchas más empresas invirtiendo en Misiones si las condiciones se van dando en el país. La inflación, el dólar diferencial que es un paliativo y no alcanza a todo el sector y las retenciones a las exportaciones de madera aserrada que afecta a los números con los precios internacionales a la baja, las restricciones a las importaciones, la carga fiscal, los aumentos de salarios, son todos factores que afectan los márgenes de rentabilidad. Y estamos en un momento raro, por decirlo de alguna madera, de mucha incertidumbre en el rumbo del país que hace difícil hacer proyecciones. Pero es una realidad que estamos en crisis, por lo menos en nuestro caso como empresa maderera, estamos muy preocupados. Hemos suspendidos turnos de trabajo, y toda la línea de producción de molduras, por ejemplo”, agregó. El personal de Don Guillermo no fue despedido, sino que reorganizaron las tareas en otros sectores.

En la actualidad, Don Guillermo se encuentra destinando a la exportación un 20% del total de su producción en este primer cuatrimestre de 2023. “Comparado con el mismo período de 2022 era un 50% de nuestra producción con destino al mercado internacional”, ejemplificó Gruber.

El mercado de madera esta a la baja a nivel interno también. Con fuerte competencia de precios. “En este contexto trabajamos, y eso fue lo que nos llevó a decidir que bajemos el volumen de corte porque no hay ventas”, aseguró.

Consideró que el pedido de información estadística ayudaría a evitar opiniones estériles. “Podrían publicar lo que se recauda de la Tasa Forestal que cobra Rentas de la Provincia, por ejemplo, ya que eso daría transparencia al movimiento real de la industria de la madera. Saber cuánto hay de percepción por esta tasa y cuánto es el movimiento de la actividad maderera, y es para especular que digo esto, sino que entendemos que necesitamos determinadas medidas para evitar una crisis mayor que nos lleve a despedir trabajadores, porque somos las industrias las que más nos perjudicamos cuando se llega a esa situación, porque se invierte en la formación y capacitación del capital humano, y hay oficios que ya se perdieron en el mercado laboral”, señaló.

Asimismo, aclaró que los despidos ya vienen sucediendo desde el año pasado en la industria de la madera. “No se dio en forma masiva, pero quienes se tuvieron que reorganizar por la suspensión de las órdenes de compra y la baja de la demanda, tenían que reacomodar personal, y en algunos casos no se pudo evitar el despido. En la industria de la madera hay empleados en el gremio SOIME, pero también en UATRE y Comercio”, concluyó el empresario.

Abel Gauto Fechner: “La crisis forestal es una realidad en Misiones”

Por su parte, esta semana el presidente de la AMAYADAP, Abel Gauto Fechner, en diálogo con FM Universidad , se sumó al diagnóstico de meses complejos que plantearon los empresarios Cristian Gruber, Román Queiroz y Guillermo Fachinello, y remarcó que “es una realidad que la industria forestal enfrenta una situación de crisis que impacta en toda la cadena productiva, y que se requiere un trabajo conjunto con el Estado Provincial -como se viene llevando adelante- para que se escuchen los planteos elevados y se pueda llevar una agenda en común en la provincia”, dijo.

“Planteamos esta situación de un escenario preocupante para el primer semestre de 2023 desde octubre del año pasado, para prepararnos y evitar cierre de PyMEs y despidos. Ahora vemos que en los últimos días surge desde algunos medios de comunicación una divergencia, donde se pretende instalar que por las “millonarias inversiones” que algunas empresas socias de la AMAYADAP llevan adelante en el sector, esto vendría a reflejar que no se vive una crisis en ventas de productos forestales, cuando no es así. Es cierto que están en marcha inversiones, y también es cierto que nosotros nunca hemos negado esto. En buena hora que nuestras empresas socias lleven años preparándose y cuando encuentran el momento de innovar, lo hagan. Pero eso no significa que estamos en “Disneylandia” forestal. porque no es así. No hay que confundir a la gente, en este sentido es que pedimos prudencia. A nadie ayuda este tipo de fuego interno, porque nos perjudicamos entre los propios misioneros”, planteó el presidente de la AMAYADAP.

Su preocupación y malestar vienen en relación a que llevan adelante un trabajo conjunto con el gobernador de Misiones, con una agenda de negociaciones comerciales con EEUU recientemente y también a China, con gestiones ante la Nación para acceder a otros beneficios para quitar presión a la crisis económica que se enfrenta con una Zona Franca Aduanera o el dólar diferencial, y consideran que las publicaciones difundidas intentan instalar un escenario contrario a la realidad que aseveran enfrentan en lo cotidiano.

“Hay inversiones, pero las mismas empresas que se han embarcado en ellas, tienen que financiar sus deudas y tenemos en la actualidad problemas con las ventas. Se han disminuido horas de trabajo, los galpones están llenos pero de madera sin tener ordenes de compra, y lo que estamos intentando es que se entienda que es necesario reactivar a la producción forestal de la provincia, por el bien de todos”, concluyó el titular de la AMAYADAP.

Fuente: Argentina Forestal

Nuestra Sede

 Av. López Torres 5538
 +54 376 447-1188
 apicofom.gerencia@gmail.com | apicofom@gmail.com
Sitio web desarrollado por: nube19.com