El fenómeno El Niño agrava la crisis foresto industrial en Misiones: pérdidas, dificultades productivas y un futuro incierto para las empresas

3 noviembre, 2026

El avance del fenómeno de El Niño y las lluvias persistentes en Misiones comenzaron a generar un impacto cada vez más grande en distintos sectores productivos. En la foresto industria, las consecuencias se reflejan tanto en las pérdidas materiales como en las dificultades para sostener el ritmo de trabajo, en un contexto marcado por el aumento de los costos y la caída de la actividad.

(Fuente: MisionesOnLine) Guillermo Sato, empresario foresto industrial y miembro de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM), describió un panorama preocupante y señaló que las precipitaciones no dan tregua a las empresas. “Tenemos un montón de reportes de empresas de distintos rubros, no solo la foresto industria, con muy graves pérdidas en infraestructura, como tinglados, máquinas, materia prima y producto terminado. La situación, que ya de por sí venía muy complicada, se está agravando mucho más rápido”, sostuvo.

El empresario también advirtió que las proyecciones climáticas generan incertidumbre, ya que las lluvias podrían intensificarse durante los próximos meses y extender sus efectos hasta febrero de 2027. Frente a ese escenario, indicó que desde el sector comenzaron a trabajar en posibles medidas y gestiones conjuntas para reducir los daños, tanto en las industrias como en los productores y la infraestructura vial.

Las dificultades para trabajar y las pérdidas en las empresas

Uno de los principales problemas para la actividad forestal es la imposibilidad de trabajar con normalidad cuando se registran precipitaciones. Sato explicó que las consecuencias no se limitan a las jornadas de lluvia, sino que se extienden durante los días posteriores, cuando los caminos rurales permanecen húmedos y no ofrecen condiciones seguras para el tránsito de camiones y maquinaria.

“En la parte forestal, nuestra gran pérdida es la imposibilidad de trabajar con lluvias. No es solamente el día que llueve, sino también los días en los que los caminos siguen mojados, porque se vuelve peligroso y se rompe la infraestructura vial”, explicó. Además, señaló que algunas municipalidades establecen restricciones de circulación de 24 o 48 horas después de las precipitaciones, una medida que comprende, pero que también limita la capacidad de producción de las empresas.

Esa situación repercute directamente en el abastecimiento de materia prima y puede generar interrupciones en las distintas etapas de producción. “Nos vamos quedando sin materia prima, nos cuesta la reposición y se generan baches de producción que son muy difíciles de sostener, teniendo en cuenta la situación de la que venimos”, agregó.

A las complicaciones logísticas se suman los daños provocados por las tormentas en instalaciones industriales. Según relató Sato, en distintos puntos de la provincia se registraron voladuras de techos y tinglados, con pérdidas que no se limitan a las estructuras afectadas.

El empresario explicó que cuando una instalación resulta dañada también pueden perderse máquinas, materia prima y productos terminados que se encontraban almacenados o preparados para su comercialización. En algunos casos, incluso, se trata de mercadería destinada a la exportación, cuyo contacto con el agua puede arruinar completamente la carga.

“El daño no es solamente estructural. Si se te destruye un techo, también podés perder máquinas, materia prima y productos terminados que estaban empaquetados para exportación. Es como perder todo lo que ibas a cargar en un contenedor”, describió.

Una crisis que alcanza a toda la región

La preocupación por el fenómeno climático también se extiende a otras provincias y países de la región. Sato mencionó que Corrientes ya registra importantes problemas por inundaciones y advirtió que la situación de la foresto industria atraviesa dificultades que exceden las consecuencias de las lluvias.

Como ejemplo de la crisis sectorial, mencionó la situación del Parque Industrial de Federación, en Entre Ríos, donde la cantidad de aserraderos se redujo considerablemente. “Había 30 aserraderos y hoy queda menos del 50%. Creo que cerraron 16 o 17 en lo que va de 2025 y 2026. Eso demuestra la gran problemática que estamos teniendo en la forestoindustria a nivel nacional”, afirmó.

En ese contexto, enumeró una serie de factores que vienen afectando la rentabilidad de las empresas, entre ellos el aumento de la energía y los combustibles, el atraso del dólar y las dificultades vinculadas al IVA de exportación. Para Sato, la combinación de esos problemas con las restricciones que imponen las condiciones climáticas podría llevar a algunas industrias a una situación límite.

“Este fenómeno de El Niño puede ser un final definitivo para muchas industrias que no puedan aguantar una situación en la que no tengan materia prima, sufran cortes en el suministro y no puedan sostener la mano de obra”, advirtió.

Costos en aumento y un mercado interno sin recuperación

Más allá de las consecuencias climáticas, el empresario describió un escenario económico complejo para las empresas misioneras. Señaló que el mercado interno continúa deprimido, que la obra pública no muestra señales de reactivación y que los aumentos en los costos operativos no pueden trasladarse con facilidad a los precios finales.

También cuestionó las dificultades que enfrenta el sector para competir en los mercados internacionales, debido a los costos logísticos, la carga impositiva y las demoras en las devoluciones fiscales. En ese sentido, compartió un dato sobre el peso que adquirió la energía dentro de la estructura de costos de la actividad.

“Históricamente, la incidencia de la energía en un pie de madera siempre fue de entre el 4% y el 6%. Hoy estamos en un 13% o 14%, un máximo histórico. Cuando uno se pone a mirar la planilla de costos, sinceramente surge un gran miedo, pero todos queremos seguir trabajando, produciendo y generando empleo”, expresó.

Sato sostuvo que el sector busca alternativas para atravesar este período y consideró necesario profundizar el diálogo con los distintos niveles del Estado y los representantes de los trabajadores. El objetivo, explicó, es encontrar herramientas que permitan sostener la actividad y evitar que las dificultades económicas y climáticas se traduzcan en nuevas pérdidas de puestos laborales.

Un balance complicado para la foresto industria misionera

Al realizar un balance de lo que va de 2026, Sato reconoció que fue un año especialmente difícil para las empresas forestales. Explicó que históricamente diciembre, enero y febrero suelen ser meses de menor actividad, pero que en los últimos años ese período se extendió y la recuperación comenzó cada vez más tarde, generalmente entre abril y junio.

Sin embargo, este año la situación se volvió más compleja por los aumentos de los combustibles y la electricidad, además de las dificultades del escenario internacional. A esos factores se suma el impacto de las lluvias, que amenaza con profundizar las complicaciones justo cuando las empresas se preparan para atravesar la etapa de menor movimiento.

El empresario también manifestó preocupación por la evolución del empleo en la actividad. Aunque evitó precisar un porcentaje de reducción de personal, aseguró que ya se percibe una disminución de la masa laboral y advirtió que las empresas dejaron de generar nuevos puestos de trabajo.

“Realmente se siente la baja de la masa laboral en el sector. Vemos encuestas que muestran que no se están generando nuevos puestos de trabajo y la tendencia en ese sentido es a la baja”, señaló.

Finalmente, Sato destacó la capacidad de resistencia de los empresarios forestoindustriales, aunque reconoció que la combinación de factores económicos y climáticos genera una incertidumbre cada vez mayor. “Como balance, realmente seguimos sobreviviendo con resiliencia a un año bastante duro que, lastimosamente, por lo que vemos en los pronósticos, puede llegar a tener un fin de año bastante complicado”, concluyó.

Fuente: MisionesOnLine

Nuestra Sede

 Av. López Torres 5538
 +54 376 447-1188
 apicofom.gerencia@gmail.com | apicofom@gmail.com
Sitio web desarrollado por: nube19.com