
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) publicó un documento a través del cual advierte sobre la crítica situación de las PyMEs de la industria maderera, actividad de fuerte arraigo territorial que sostiene empleo y economías regionales.
La caída de la demanda interna, vinculada al retroceso de la obra pública y la construcción privada, se combina con elevados costos en dólares, especialmente laborales, energéticos y logísticos. El sector registra una caída superior al 10% del empleo en los últimos 12 meses y numerosas empresas enfrentan serias dificultades de sostenibilidad.
En muebles y carpintería, la contracción del consumo se suma al crecimiento de las importaciones, que ingresan con ventajas arancelarias y generan una creciente presión sobre la producción nacional. A esto se agregan las elevadas tasas de interés, que desalientan el consumo y dificultan el financiamiento del capital de trabajo.
FAIMA reclama medidas concretas para recomponer el tejido industrial, recuperar la capacidad instalada y preservar las PyMEs, advirtiendo que sostener esta estructura productiva resulta estratégico para las economías regionales, el empleo y el agregado de valor a los recursos argentinos.