
El encuentro fue organizado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y la Cámara de la Industria Maderera y afines de Cañada de Gómez (CIMA) -de la provincia de Santa Fe-, y contó con la participación de representantes de las 23 Cámaras Madereras de todo el país.
Guillermo Fachinello, presidente de APICOFOM, y Ricardo García (vicepresidente 2° de FAIMA), representaron a la entidad misionera.


A lo largo de sus intervenciones, Fachinello destacó la importancia del trabajo gremial y la necesidad de promover e instrumentar herramientas concretas para la reactivación de la industria. Entre otros puntos mencionó la necesidad de establecer incentivos reales para el sector foresto-industrial, que en la actualidad son inexistentes o insuficientes, a pesar del potencial ampliamente demostrado para impulsar un esquema de desarrollo competitivo.
También convocó a la “defensa de la producción nacional”, propuesta en la que coincidieron muchos oradores, porque para Fachinello “el sector debe ser respetado y valorado como un motor de crecimiento, que se profesionaliza constantemente, y es necesario y urgente que la industria reciba respuestas claras ante los desafíos que enfrenta”.
Finalmente, destacó el rol de las cámaras y de FAIMA porque son “los interlocutores válidos y necesarios para defender los intereses del sector frente a las políticas nacionales, especialmente, en lo que respecta al control de importaciones y a la creación de políticas públicas que favorezcan a las pymes madereras”.


Inversiones con planificación
En otro sentido, Ricardo García en su exposición hizo referencia a la situación general del sector y a la necesidad de planificar a largo plazo en lo que respecta a la provisión de materia prima.
Tras asegurar que “la concentración de la masa forestal y la salida de empresas del mercado han afectado a los aserraderos pequeños y medianos, obligando a muchos a cerrar o reconvertirse debido a la falta de abastecimiento”, el empresario subrayó la importancia de la conformación de una mesa forestal para trabajar de manera conjunta entre cámaras y gobiernos provinciales para tratar esa problemática.


“Es favorable la inversión en plantas celulósicas, como la instalación de una nueva planta en la provincia de Corrientes con una inversión aproximada de 2.000 millones de dólares, pero es sumamente necesario mirar más allá del día a día y considerar ciclos forestales de 10 a 20 años, buscando alternativas para nuevas plantaciones, como la reactivación del ‘seguro verde’ y otras políticas que incentiven la forestación ante los desafíos climáticos y económicos”.
Construir con madera como alternativa eficiente y sostenible
En el marco de un congreso sectorial, el arquitecto Víctor Mazzitelli delineó una hoja de ruta estratégica para fortalecer el rol del Instituto de la Vivienda dentro de FAIMA, con el objetivo de impulsar la construcción en madera como una alternativa concreta, eficiente y sostenible en el país.
Durante su exposición, Mazzitelli remarcó que el propósito central del Instituto es consolidar un espacio que abarque toda la cadena de valor de la construcción en madera, promoviendo el paso de la teoría a la acción mediante una visión de largo plazo. En este sentido, destacó la importancia de articular esfuerzos entre actores públicos y privados para potenciar el desarrollo del sector.
Entre los proyectos en marcha, sobresale el trabajo en módulos habitacionales, una iniciativa que busca posicionar a la madera como un material industrializado competitivo. Estas acciones se llevan adelante en conjunto con organismos públicos y cámaras sectoriales, como la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), particularmente en soluciones destinadas a campamentos mineros.


Asimismo, el arquitecto señaló avances en gestiones a nivel provincial, con especial foco en la provincia de Buenos Aires, donde se están impulsando propuestas vinculadas a la construcción de viviendas. En este punto, subrayó la necesidad de contar con presupuestos claros y antecedentes técnicos sólidos para acceder a financiamiento, un aspecto clave para la viabilidad de los proyectos.
En términos de posicionamiento, Mazzitelli advirtió sobre la importancia de trascender la comunicación “endógena” del sector maderero. “Es fundamental que la industria dialogue con el resto de la sociedad y sea reconocida como una opción de calidad y sustentable”, afirmó, al tiempo que instó a ampliar la visibilidad hacia organismos externos y el público en general.
De cara al futuro, el Instituto proyecta la creación de un porfolio de obras y acciones que permita exhibir las capacidades reales de FAIMA. Además, anticipó la participación en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires, un evento clave para acercar la arquitectura en madera a un público especializado.
Finalmente, Mazzitelli concluyó que, si bien existen desafíos en materia normativa y de financiamiento, la madera tiene el potencial de consolidarse como el material del futuro. Entre sus principales atributos, destacó su capacidad de absorción de carbono y su eficiencia energética, factores que la posicionan como una respuesta estratégica frente a las demandas de la construcción sustentable.
Apertura
La inauguración del Congreso estuvo a cargo del titular de la entidad anfitriona, César Federici, quien presentó la situación actual de los bienes finales; y de la presidenta de la Federación Argentina de la Industria Maderera de la República Argentina (FAIMA), Mercedes Omeñuka, haciendo un repaso de la foresto industria.